Nutriguía

Guía de Nutrición, Cocina, Salud y Estilo de vida

La faena de aliño es esencial en cualquier ensalada que se precie. ¿Pero qué proporción poner de aceite y cuánto vinagre añadirle?

¿Existe alguien que consiga dar el mismo sabor a cada vinagreta que prepara? Para quienes todavía tengan problemas para manejar ese arte de precisión, aquí encontrará la regla de oro para recordar cómo crear la base perfecta de su alimentación. Se trata de la fórmula 3:1, que consiste en añadir por cada tres cucharadas de aceite oliva, una de vinagre; de esta manera, las ensaladas en cualquier época del año serán toda una delicia para el paladar.

Una vez se consigamos hacer esta mezcla con los ojos cerrados, podremos añadir al aliño cualquier combinación de hierbas, especias y condimentos dependiendo de cada ensalada. No obstante, es una mezcla ideal para condimentar otros platos como sopas, verduras asadas o cocidas, etc.

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El aceite de oliva es el ingrediente clave de esta fórmula, un elemento indispensable en la cocina que se encarga de proporcionar un toque culinario sin igual al aliño de cualquier ensalada.

*Quien siga la fórmula 3:1 logrará un aliño perfecto cada vez que lo prepare. Sin embargo, no todo es tan fácil y existen excepciones para esta fórmula. En función del tipo de vinagre y la fuerza que éste tenga, se ajustará después la proporción de aceite de oliva a utilizar (un vinagre balsámico, cuyo sabor y textura son más ricos y profundos, se mezclará en menor proporción con el aceite de oliva).

Por otro lado, el resultado final de la mezcla también dependerá del gusto de cada uno. No obstante, como punto de partida, con la fórmula 3:1 el consumidor podrá decidir si prefiere un sabor más o menos ácido.

Algunos consejos para una vinagreta perfecta

Dos ricas ensaladas:

Etiquetas: vinagreta, ensaladas, aceite de oliva