Nutriguía

Guía de Nutrición, Cocina, Salud y Estilo de vida

En Nutriguia.com hemos asistido a una presentación de Corderex, donde hemos degustado unas ricas mini hamburguesas de cordero maridadas con cerveza... ¿Sabes la mejor forma de catar cerveza? Te lo contamos aquí...

Hay que ver el color de la cerveza y su espuma. Si la espuma es muy abundante o no. También si desaparece rápido o perdura en el tiempo. Si la cerveza es brillante, nebulosa u opaca, hay que ver también sus tonalidades al contraluz.

Como hacemos en el caso del vino, también hay que oler. Hay que hacer pequeñas inhalaciones continuas acercando lo más posible el vaso a la nariz. De ese modo podremos detectar los aromas presentes, en especial los que tengan mejor olfato. Agitar el vaso de manera circular (lo mismo hacemos en el caso del vino) y repetir la inhalación, para poder abrir abanicos de aromas, que va a desprender. Notaremos unos aromas más intensos y otros más débiles.

Hay que beber un poco y pasarlo por la boca para enjuagar bien. Después volvemos a beber otro poco, lo pasamos de nuevo por la boca y lo dejamos por todo el paladar y lengua para detectar los sabores de la cerveza: desde los más intensos hasta los más débiles, las notas dulces, ácidas y amargas.

Bebemos y aspiramos para poder tener la conjunción olor/sabor en la parte en que se unen los conductos de nariz y boca.

Después tomamos de nuevo un poco y sentimos si la cerveza tiene cuerpo ligero, medio o robusto; si la carbonatación es pobre, media o excesiva. Al pasar el líquido, debemos sentirlo en la garganta y comprobar si el sabor perdura y si es intenso o no.

En buena compañía, con unas buenas tapas, #cerveceando, divinamente.

En las fotografías: Jaime O´Connor, maestro cervecero.

Etiquetas: bebidas, cerveza