Tarta de queso al cuadrado o «Cheesecake» al cuadrado


Ingredientes:

Para la arena de galleta: 100 g de harina, 100 g de azúcar, 100 g de mantequilla. Para la mousse de queso: 250 g de queso mascarpone, 250 g de nata para montar, 80 g de azúcar, 1 huevo. Además: 1 barqueta de fresitas y 1 terrina de 500 ml de helado de tarta de queso y fresa Caprissimo de Lidl.

Preparación

  • Para la arena de galleta: Mezclar los ingredientes hasta conseguir una masa homogénea. Dejar reposar 30 minutos en la nevera.
  • Estirar la masa con ayuda de un rodillo sobre una lámina de silicona o sobre papel de horno y hornear durante 20 minutos a 140º C. Sacar y dejar enfriar.




  • Triturar la masa troceada en un mortero, o con un rodillo o bien con ayuda de un robot de cocina hasta que quede un polvo parecido a una arena, crujiente y agradable.
  • Para la mousse: Montar la nata y reservar en la nevera.
  • Mezclar el azúcar con el huevo, y a continuación añadir el queso poco a poco, hasta incorporar completamente.
  • Mezclar la masa con la nata montada, con mucho cuidado para que la mezcla no baje. Reservar en la nevera.





  • Cortar las fresitas (o fresones) en rodajas y trocear las rodajitas en trocitos.
  • Para el acabado y presentación: A modo de una cheesecake, montar en un plato una cucharada de la arena de galleta, una cucharada de mousse y unas fresitas cortadas o picadas a uno de los lados o bien alrededor.
  • Añadir al lado, y ese es el toque maestro, una ´quenelle` (o bien una bola) de helado de tarta de queso y fresa Caprissimo de Lidl.

Consejo final:

El chef Javier Ahedo, autor de esta receta, nos aconsejó durante el Taller de helados Lidl emplear mejor fresitas, porque son más dulces que los fresones. Por otro lado en este plato en lugar de servir una bola de helado a la manera habitual sirve una ´quenelle`, que es una palabra francesa que hace alusión a todo tipo de alimento al que se le da forma empleando dos cucharas soperas, de manera que quede parecida a una cucharada, como puedes observar en la fotografía superior del plato. Javier ha empleado para hacer las ´quenelles` sólo una cuchara (¡es cuestión de experiencia! nos decía), que posteriormente dejaba y limpiaba en un recipiente con agua. En los restaurantes suelen dar esta forma a los helados que se sirven en los platos de postres variados. ¿El resultado final? Un postre delicioso y con una magnífica presentación, un plato deconstruido, pero con los mismos sabores que el original.

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