Nutriguía

Guía de Nutrición, Cocina, Salud y Estilo de vida

Hace tiempo que los madrileños asumieron que, efectivamente, aquí no hay playa. Pero en su lugar, existen refrescantes lugares en los que reunirse y deleitarse ante una buena mesa. Una de estas direcciones al fresco que, verano tras verano, congrega a multitud de adeptos es la terraza de Hakkasan (Estafeta, 2. Plaza Nueva de La Moraleja. Tel. 91 625 00 72 / 91 650 84 80. Alcobendas, Madrid www.hakkasan.es) que hasta el final de la temporada se convierte en un auténtico oasis oriental.

Creado por la empresaria* Maria Li Bao, propietaria asimismo de China Crown y el novísimo Sushiwakka, que también estrena terraza, está especializado en alta gastronomía asiática así como en auténticas perlas de cocina peruana.* Cuenta con una terraza en la entrada principal, en la Plaza Nueva, si bien, es justo detrás del establecimiento, al aire libre y bajo el cielo madrileño, donde se despliega su gran ‘comedor’ de más de 200 m² y con capacidad para 120 comensales. Se trata de un magnífico mirador desde el que se divisa un bello atardecer y donde, en exclusiva y de lunes a jueves, tanto almuerzos como cenas, se ofrece el recién estrenado ‘Menú Burbujas’, que consiste en una selección de platos maridados con champán.

Diseñada para dos personas y con un precio de 75 €, esta propuesta incluye recetas asiáticas tan apetitosas como una fuente variada de sushi y sashimi, recién preparado con los mejores ingredientes y perfecto para abrir el apetito. A continuación, suave tempura de langostinos con verduras; Yakkisoba, clásica receta de tallarines y, para concluir el banquete, pato crujiente con culis de frutos tropicales, un plato exótico y delicioso. Como postre, un digestivo helado a elegir entre los sabores de pétalos de rosas o té verde. En cuanto a los champanes, las etiquetas elegidas por su perfecta armonía con estos suculentos bocados son André Clouet y Veuve Fourny & Fils. El menú incluye una copa de cada referencia por persona.

La terraza de Hakkasan está elegantemente decorada con muebles de teka y grandes sombrillas que protegen de los rayos de sol. La fuente central genera una sensación refrescante y su iluminación, con leds de diferentes tonos, así como la tenue luz de las velas y la música chill out, ambient y jazz convierten este vergel oriental en un auténtico oasis durante los meses de calor. Llegada la noche, cuando la temperatura ha descendido unos grados, la sobremesa resulta realmente apetecible. Y es que junto a la bodega, que selecciona Luis Martín Portugués, sumiller y director de sala, destaca una interesante selección de cócteles.

Su ambiente, buen servicio y suculenta oferta gastronómica han fidelizado a una moderna clientela y un buen número de rostros conocidos. Todos se han ‘enganchado’ a la original fórmula que combina bocados asiáticos y peruanos. Además, constantemente se introducen nuevas sugerencias con los productos más insospechados. Por ejemplo, ha causado furor el Mamenori, maki-sushi de langostino con esencia de hierbabuena y envuelto en alga blanca.

En el interior, con capacidad para 80 personas, o en la terraza, Hakkasan resulta idóneo para la celebración de eventos. Su equipo diseña el catering y cuida hasta el último detalle.

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Etiquetas: restaurantes, oriental, madrid, cocina peruana