Nutriguía

Guía de Nutrición, Cocina, Salud y Estilo de vida

Salón, bar y restaurante

Hace pocos días conocíamos este restaurante, de larga tradición en la capital, que acaba de renovar con nuevos aires su decoración y su carta. Inaugurado en 1997 por el restaurador y chef Jose Espasandín, el restaurante Montes de Galicia de la calle Azcona, se renueva para ofrecernos un nuevo concepto gastronómico, que aúna gastronomía y coctelería. La idea es crear una experiencia gastronómica completa que abarca desde un picoteo en barra con vinos de prestigio a una amplia variedad de recetas tanto clásicas como modernas y coctelería de autor.

Manteniendo las raíces de una propuesta que lo ha convertido en un referente de la nueva cocina gallega en Madrid, Montes de Galicia estrena nueva imagen tras una profunda reforma que ha cambiado por completo la decoración. En el apartado gastronómico, continúa la tradición vasco-gallega que se actualiza con nuevas técnicas de elaboración como la baja temperatura y la fusión de texturas e ingredientes, que aporta un toque creativo y más vanguardista a platos que se renuevan sin perder sus raíces.

Gastronomía

Como ya te adelantábamos, al frente de los fogones se encuentra el chef José Espasandín, que aporta a la Carta un toque personal a platos que, partiendo del producto de mercado y de recetas tradicionales vascas y sobre todo gallegas elaboradas con técnicas de vanguardia, se actualizan sin perder sus raíces. Recetas actualizadas, pero que no pierden su identidad. La calidad del producto y el respeto al sabor original de la materia prima siguen siendo la referencia de Montes de Galicia.

Bacalao en costra de mayonesa de su pil-pil, sobre cama de espinacas con piñones y pasas o Costillas de cerdo melosas con jalea de Bourbon y crema de manzana son algunas de las sorpresas que nos esperan en su Carta. Todo ello regado con los vinos de su amplia bodega, en la que cuentan con más de 100 referencias internacionales.

El chef recomienda

Y nosotros también, porque hemos probado algunos de estos platos (los ves destacados abajo y fotografiados) y todos nos han parecido deliciosos:

Algo para picar en la barra

Sí, si no quieres comer, comer, pero te apetece picar algo, tienes opciones estupendas: encuentras raciones desde los 4,90 € de una Tortilla mini de patata al momento, con cebolla pochada, a Ensaladilla rusa con espuma de mayonesa, huevas de lumpo y ventresca (7,90 €), Croquetas de bacalao sobre cama de espinacas frita (7,90 €), Lacón con patata y chips de yuca (8,90 €) hasta el Pulpo a feira con aceite virgen extra Picual (17,90 €). Y la barra, como ves, es de lo más espectacular.

Decoración

La renovación del espacio, de la que te hablábamos antes, ha sido llevada a cabo por el estudio de interiorismo Denys&von Arend. La idea siempre fue que este restaurante gallego siguiera siendo un restaurante gallego. Una absoluta y sorprendente transformación del espacio manteniendo la esencia y el espíritu de Galicia, pero al mismo tiempo ubicándolo en pleno S. XXI y en el centro de Madrid, una ciudad en movimiento y que avanza imparablemente.

Un local urbano y cosmopolita donde se mezclan la tradición a través de elementos decorativos sutiles como la cerámica en blancos y azules, los patios ajardinados, que aportan profundidad y luz de día al espacio, y unas grandes estanterías donde todo está a la vista, tipo mercado o colmado, nos transportan irremediablemente al norte de España.

Por otro lado, los negros, grises y dorados, acompañados por una iluminación muy cuidada, y detalles perfectamente pensados, convierten el local en un espacio sofisticado y cosmopolita donde comer o poder tomarse una copa en un lugar distinto a lo que te puedas encontrar en la ciudad.

Distribuición de espacios

La entrada principal separa claramente la zona bar y la zona restaurante. Fue requerimiento de los propietarios que el restaurante estuviera separado en distintas zonas, generando rincones íntimos que al mismo tiempo fueran espacios móviles y se pudieran adaptar a las diferentes tipologías de grupos.

Esto se consigue de diferentes maneras. Por un lado, se proponen dos galerías en fachada completamente independientes como espacios privados según la necesidad. Por otro lado, unos grandes muebles de servicio con unas impresionantes estructuras de hierro sobre ellos, y visualmente muy abiertas, dividen el restaurante en dos partes subdividiendo aun más el espacio de manera física aunque no visual. Y por último, unas mamparas de ratán plegables ubicadas estratégicamente permiten generar pequeñas zonas íntimas y recogidas.

¿A qué esperas para reservar? No te arrepentirás...

Datos:

Fotografías: Sqcommunication y ARImagen.

Etiquetas: restaurantes, madrid, cocina regional, galicia