Nutriguía

Guía de Nutrición, Cocina, Salud y Estilo de vida

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Una visión concienzuda de los avances en investigación en nutrición y salud deja patente la necesidad de cambio de algunos de los mensajes incluidos en la pirámide de la alimentación. Desde el Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (GREP-AEDN, voz científica de la Asociación) se contempla como objeto de debate revisar varios puntos de las pirámides que se usan como referentes para la promoción de unos hábitos saludables: desde la posición que ocupan en la imagen gráfica determinados alimentos como las frutas y hortalizas, los frutos secos, las legumbres y los lácteos, hasta la presencia de otros como las bebidas alcohólicas. El presidente de la Asociación, Giuseppe Russolillo, va más allá y plantea que las guías sobre hábitos de vida y de alimentación saludables dirigidas a la población, entre las que se incluyen las pirámides de la alimentación, deben emanar de la autoridad sanitaria y no tanto de sociedades científicas ni de asociaciones profesionales. Se entiende como la manera más transparente de emitir mensajes consensuados, sin conflicto de intereses que puedan distorsionar el lenguaje, siempre que todos los consejos y recomendaciones dietéticas estén fundamentados en la nutrición basada en la evidencia científica.

Necesidad de cambios en la pirámide de la alimentación

Los avances en investigación sugieren algunas modificaciones en la pirámide de la alimentación. No son muchas, pero sí son relevantes para una mejor promoción de hábitos alimentarios saludables. Las pirámides se entienden como unas herramientas educativas para la transmisión de mensajes hacia unos buenos hábitos alimentarios, dirigidos a la población general o a grupos concretos como los niños y adolescentes, para quienes se adapta tanto el lenguaje escrito como las imágenes gráficas. El mensaje de cambio, que se recibe como un "pensamiento en voz alta" desde el GREP-AEDN de acuerdo a las evidencias en nutrición, se podría resumir en la presencia de frutas y hortalizas en la base de la pirámide, promoción de un mayor consumo de cereales integrales, aprovechar los beneficios de los frutos secos junto con los del aceite de oliva, potenciar las legumbres y su combinación con los cereales integrales como una fuente excelente de proteína y retirar las bebidas alcohólicas.

Éste es el primer paso hacia la promoción de una alimentación más vegetal. La Organización Mundial de la Salud y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (AICR) recomiendan, para conseguir sus efectos protectores, un consumo igual o superior a 600 gramos diarios de frutas, hortalizas y verduras. Según la Asociación "5 al día", una ración de frutas equivale a 140-150 gramos en crudo y limpio, por lo que la cantidad diaria que se debe consumir sería de 420-450 gramos. En cualquier caso, se come menos fruta de lo necesario, tal y como ha quedado reflejado en los resultados de la primera encuesta nacional de ingesta dietética española.

En la actualidad, la pirámide de la alimentación que más se acerca a este modelo de cambio promovido desde el GREP-AEDN es la pirámide NAOS de la AESAN. Se propone que sea a partir de ésta, según las modificaciones, sobre la cual se deben lanzar los mensajes de alimentación y estilo de vida saludable.

Actividad física e hidratación

La pirámide tiene que transmitir un mensaje claro de actividad física. Esta idea se incorpora de manera progresiva en distintas herramientas didácticas de este tipo, como la pirámide NAOS dirigida a la población española, o la pirámide alimentaria americana. El objetivo es encontrar un equilibrio entre la ingesta alimentaria y el gasto energético, y se estima que el tiempo mínimo dedicado a la práctica de actividad física a diario o casi todos los días es de 30 minutos. En este caso, el mensaje es más integrador, puesto que comprende los distintos aspectos que forman parte de una vida sana, la alimentación y un estilo de vida activo.

El concepto de hidratación también debe contemplarse en una pirámide que transmita hábitos alimentarios saludables. Desde el GREP-AEDN enfatizan la idea de que esta necesidad vital quede representada con el agua, sin necesidad de incluir en el mensaje público otras formas de hidratación, y menos, las bebidas alcohólicas, aunque éstas sean de baja graduación.

Alimentación sostenible

Russolillo considera que aún se debe ir más allá e integrar en la pirámide los alimentos propios de la región de origen para la que se representa. Aboga por un mensaje de alimentación sostenible y respetuosa con el medio ambiente y con la cultura gastronómica del país.

Esto se traduce en promover la adquisición y el consumo de alimentos procedentes del entorno, así como los sistemas económicos con modelos locales de agricultura, ganadería y pesca.

Etiquetas: pirámide nutricional, alimentación saludable