Hay historias que se cocinan a fuego lento: la esencia y hospitalidad de Luisiana han conquistado los fogones madrileños
La cocina criolla y cajún se ha convertido en embajadora de un destino donde cada plato cuenta una historia de encuentro, tradición y bienvenida

Hay destinos que no solo se visitan, sino que se saborean. Con una herencia cultural única en Estados Unidos, Luisiana o Louisiana se presentó ayer en Madrid no a través de un mapa convencional, sino a través de la autenticidad de sus fogones.

Bajo el lema de descubrir la esencia multicultural del territorio, Explore Louisiana organizó un encuentro para invitarnos a los asistentes a sumergirnos en una filosofía de viaje, donde la gastronomía es la máxima expresión de su hospitalidad y su historia.
Tras una primera parada en la rica oferta turística del estado, donde se destacaron sus paisajes, su vibrante escena musical y su naturaleza indomable, los invitados nos convertimos en los verdaderos protagonistas. Participando en un dinámico taller culinario diseñado para tocar, oler y comprender las raíces de una de las cocinas más fascinantes del mundo.


El latido criollo y cajún: un viaje a través de las raíces del sabor
La gastronomía de Luisiana es el resultado de una mezcla perfecta de influencias francesas, españolas, africanas y caribeñas que se entrelazan de una forma casi melódica. Durante el show cooking se trasladó en primera persona cómo los ingredientes locales narran siglos de esa mezcla cultural.


El menú de la jornada funcionó como una hoja de ruta sensorial por el sur de los Estados Unidos. Lo primero, unas intensas gambas al ajillo cajún acompañadas de pan tostado de masa madre, una antesala perfecta para los platos fuertes que definen la identidad del estado: las crujientes Boudin Balls (bolitas tradicionales de carne y arroz servidas con salsa picante, albóndigas rebozadas en pan rallado) y, por supuesto, el emblemático Gumbo, un guiso tradicional de pollo y chorizo servido con arroz blanco, que condensa en cada cucharada el alma misma del territorio.

Para poner el broche de oro el viaje acabó con un postre clásico del sur: el Peach cobbler, un delicado pastel de durazno con crema inglesa de maíz y helado de vainilla, que equilibra la intensidad de los matices especiados previos.



Con este encuentro, Explore Louisiana demuestra que su territorio no solo destaca por sus más de 11.000 kilómetros de costa o sus laberintos de bayous, sino por una herencia culinaria capaz de acortar distancias geográficas. Esto solo ha sido una invitación directa a comprender que, para conocer verdaderamente el espíritu del sur, primero hay que descubrir a qué sabe.

Historia de Luisiana y pasado común
Hablando de historia y de nuestro pasado común, un documental muy interesante We the Hispanos. Y una efemérides, 1776 – 2026: Cuando se cumple el 250 Aniversario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. En especial, quiero resaltar la figura de un héroe español, Bernardo de Gálvez, y cómo se ha conseguido que en el Senado americano haya un cuadro suyo, de este militar y político español, héroe de Pensacola, virrey de Nueva España y ciudadano honorífico estadounidense (sólo 8 personas tienen ese honor). El presidente Barack Obama le concedió la condición de ciudadano honorífico de los Estados Unidos, por su contribución a la derrota inglesa y su participación activa en favor del Ejército Continental. Por eso hoy día su retrato figura junto al del resto en la sala de fundadores del Congreso de los Estados Unidos. Fijaos si tenemos una historia común… gran historia común.
Una efeméride para recordar, 16 de junio de 1779 España declara la guerra a Gran Bretaña. Nuestro país se sumaba así a la lucha de las Trece Colonias americanas por su independencia, en el marco de la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos.
Bernardo de Gálvez: «Yo solo»
Con esta firme y contundente frase, Bernardo de Gálvez aseguró los refuerzos que necesitaban para obtener victorias clave en la lucha contra los británicos. Su liderazgo y heroicidad cambió el rumbo de la guerra. España golpeó al todopoderoso imperio en todos los frentes: recuperó Menorca, sitió Gibraltar y llevó la guerra hasta el Golfo de México y la Florida. Entre todos los protagonistas del éxito, destaca él, Bernardo de Gálvez, Gobernador de la Luisiana (Louisiana) Española. Derrotó una y otra, y otra vez a los ejércitos británicos en Baton Rouge (capital de Luisiana, Louisiana), Mobile y Pensacola, contribuyendo con sus victorias decisivas al debilitamiento del poder inglés en América.
Su valor quedó muy bien definido e inmortalizado en una frase «Yo solo», durante el asalto a Pensacola. Sus capitanes dudaban en atravesar el fuego enemigo, pero Bernardo de Gálvez lanzó su embarcación hasta la bahía y pronunció ese rotundo «yo solo«, que ha pasado a la historia. Un capítulo que no hay que olvidar… Es sin duda, uno de los grandes héroes militares españoles. Siendo como fue una gesta tan importante, se ha quedado durante demasiado tiempo en un inmerecido segundo plano (qué intereses habrán hecho que esto suceda…). Lo cierto es que la historia nos muestra que la participación española fue fundamental para la derrota británica y para el nacimiento de los Estados Unidos. De modo que estamos este 2026 también de celebración, en España. No lo duden.
De qué madera están hechos hombres como Bernardo de Gálvez, capaces de decir «Yo solo»… ¡Qué no se olvide nunca!










