Nutriguía

Guía de Nutrición, Cocina, Salud y Estilo de vida

Harchett o Ziaboga, dos ambientes a elegir

¿Cuál te apetece en este momento?

Imagina un espacio que se ajuste totalmente a tu personalidad… y a la de tus amigos, padres, e incluso, vecinos, abuelos... A la de todo el mundo y en todo momento. Porque el ánimo y el apetito cambian a medida que avanza el día y llega la noche, el Grupo Ziaboga tiene la fórmula perfecta. El carismático empresario José Antonio Rodríguez se atreve con una nueva vuelta de tuerca y sorprende a su fiel clientela con una oferta doble, basada, como siempre, en la calidad y buen precio. En un mismo inmueble (Gutiérrez Solana, 6. Madrid. Tel. 91 561 56 68), dos estilos diferenciados en lo que a cocina y ambiente se refiere: Ziaboga -con acento vasco y estética moderna- y Harchett - realmente divertido y más ‘informal’-. Un 2x1 irresistible, una dualidad que seduce a unos y a otros dependiendo del momento y compañía.

Harchett más informal

A la entrada se encuentra Harchett. Melómano y amante de la estética pop, José Antonio ha ideado el interiorismo con divertidas fotografías a modo de trampantojo. Resulta perfecto para picar algo en cualquier ocasión o disfrutar de un almuerzo y cena en toda regla. La variedad es la clave. Y, cómo no, la mejor materia prima. Así, en la barra y en las mesas, se saborean hamburguesas, sándwiches, bocadillos, ensaladas y pinchos donostiarras preparados al momento. Y como broche final, postres artesanos.

Ziaboga tradición vasca

Y… tan solo unos peldaños por encima, más calidad, más sabor, más autenticidad. Es Ziaboga, que regresa renovado pero con el sello inconfundible que apasionaba a su clientela de General Moscardó y Modesto Lafuente. Esto es, recetas tradicionales del País Vasco con un toque de autor y una presentación magistral. Prevalece, una vez más, una excelente despensa. Destacan mariscos y pescados, fresquísimos, selectos chuletones, arroces con bogavante y carabinero, verduras y otros ingredientes según cada estación. De ahí que también seduzcan al comensal sugerencias fuera de carta como ostras, almejas, percebes y lenguado salvaje, con toda la esencia del mar. Todo ello se degusta en un marco cálido, distinguido y cuidado al detalle. Y asimismo, con un guiño artístico, en este caso, cuadros en los que la musa no es otra que la ciudad de San Sebastián, presumiendo de su cara menos usual.

Menús a la carta

Por si fuera poco, se pueden tomar menús a la carta que varían semanalmente en función del mercado, servicio y día. Abajo (en Harchett), se puede elegir entre siete primeros y otros tantos segundos y postres, desde 12,50 –mediodía- y hasta 21 € -noche-. Arriba (Ziaboga), durante el fin de semana tanto en el almuerzo como en la cena, una propuesta diferente, pero igualmente variada y equilibrada, por tan sólo 25 euros. ¿Arriba o abajo? ¿Ziaboga o Harchett? La dualidad nunca antes fue más sugerente; por ello, en lugar de elegir, lo mejor es, sin lugar a dudas, quedarse con ambos.

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