Llega el verano, lo tenemos ya a la vuelta de la esquina, y eso es sinónimo de atascos, medusas, vacaciones en familia y una infinidad de sinsabores inevitables para muchos. Pero, desde Lidl, quieren que esos sinsabores pasen más desapercibidos que nunca y que el verano sea todo un mundo lleno de sabores como el que te ofrece su nueva familia de helados Caprissimo, Gelatelli y Noblissima.
Lidl quiere endulzarte el verano y provocarte muchas sonrisas... ¡Y lo va a conseguir!
Angelita Alfaro repite en la colección "Para torpes", que en www.nutriguia.com conocemos bien, con un libro ideal para celebraciones de todo tipo, cumpleaños, fiestas... Desde un carpaccio de ternera o unas hamburguesas y albóndigas de cordero con salsa marroquí, hasta unos piquillos rellenos de morcilla, recetas sencillas de hacer, bien explicadas y que lucirán mucho en tu mesa. . ¡Ojo! Y no solo incluye recetas festivas, también nos da otras más de batalla, que enriquecen la obra, porque no solo de fiestas vive el hombre... ¿Quién ha dicho que el día a día no es también muy especial? ¿O que no podemos hacer una fiesta con la cocina semanal? Como ejemplo las "Patatas bravas", "Acelgas con patatas al horno" o los "Callos con garbanzos", más propios de la cocina diaria.
PeriodistaDigital, 29 de enero de 2010
El Parque Temático de Chocolate de Pekín, situado en una plaza al norte del Nido (Estadio Olímpico), ha abierto sus puertas a los visitantes, quienes podrán ver en su interior una representación en miniatura de la Gran Muralla y de los Guerreros de Terracota, ambos moldeados con cacao belga.
En este parque, con una extensión de 20.000 metros cuadrados, distribuido en cinco pabellones y dos áreas al aire libre, se exponen 1.000 trabajos artesanales realizados con chocolate belga o caramelo, que se mantendrán a una temperatura de 18 grados bajo cero, y serán supervisados por un grupo de técnicos.
Una Gran Muralla de diez metros de longitud y 560 Guerreros de Terracota en miniatura son dos de los grandes reclamos de esta exposición, cuyo objetivo es convertirse, según los responsables, en un "símbolo" de Pekín durante los meses de invierno, ya que el parque cerrará el próximo 10 de abril, que es cuando se calcula que las temperaturas sean más cálidas.
El parque no sólo alberga estos dos mitos históricos, sino también porcelanas chinas de la dinastía Ming y prendas tradicionales convertidas en dulces.
Las primeras 500 personas que acudan a esta instalación, inspirada en la obra de Roald Dahl "Charlie y la fábrica de chocolate" y sus películas homónimas, podrán saborear la réplica de la Gran Muralla cuando en la entrada les entreguen un pequeño trozo de la estructura que representa esta fortaleza milenaria.
Además, todos los visitantes podrán comprar chocolate en la tienda instalada en el parque y observar cómo es el proceso de elaboración de caramelos artísticos procedentes de los cinco continentes que llevarán a cabo profesionales especializados en la materia e, incluso, participar en su realización.
La exposición también dedica rincones a los momentos y artilugios correspondientes a la vida moderna del gigante asiático, desde calzado y animales domésticos a un coche de tamaño natural (el primero así en la historia de China), pasando por la imagen de un baloncestista en volandas que marca una entrada para lanzar el balón a canasta.
Zheng Yaoting, creadora de la idea de construir este parque
"Uno es el chocolate en el mundo y el patrimonio de China. También hay otra zona dedicada a la moda y a la vida moderna, incluyendo vehículos, aviones, ocio y deporte"
Ma Yinghui, subdirector de la oficina de turismo del Distrito de Chaoyang,
"El parque forma parte del esfuerzo que Pekín está haciendo para utilizar el espacio olímpico de la ciudad tras los Juegos Olímpicos de 2008"
La planificación de esta instalación supuso dos años de trabajo, diez millones de dólares (7,17 millones de euros) y el empleo de 80 toneladas de chocolate, y ahora espera recibir entre 10.000 y 20.000 visitantes.
La entrada al parque cuesta 11,7 dólares (8,2 euros) para los adultos y 8,7 dólares (6,2 euros) para los ancianos y niños.