Nutriguía

Guía de Nutrición, Cocina, Salud y Lifestyle
Página dedicada a la Gastronomía y la Nutrición. Noticias, artículos, consejos, libros, restaurantes y recetas desde ambos puntos de vista. ¡El placer de cuidarse comiendo bien!

Arkoflex, aporte extra de colágeno en tu dieta

Nutre los huesos, cartílagos y piel. Puedes elegir sabor neutro o sabor vainilla... 10 g de proteínas de colágeno a diario ayudan a conservar la masa muscular y a mantener los huesos en condiciones normales y vitamina C que ayuda a la formación de colágeno. Tusa articulaciones lo van a agradecer y mucho.

Arko Flex Colágeno, sin colorantes ni conservantes, aporta 100% hidrolizado de colágeno, altamente asimilable.

Además, aporta Vitamina C, Magnesio y Ácido hialurónico

Relacionados

Desintoxícate con sopas

La sopa constituye la comida ideal para desintoxicar tu organismo y favorecer tu salud. Rica en vitaminas, hidratante, saciante… Solo necesitas una condición importante: elegir los mejores ingredientes. Y puedes hacerlo todo el año o en curas de 3 a 7 días, sea cual sea la estación, incluso ahora en verano, te irán perfectas. En "Desintoxícate con sopas" encontrarás la receta que necesitas y descubrirás:

  • 12 buenas razones para “vestir” tu organismo de verde: luchar contra la fatiga y el estreñimiento, fortalecer tus huesos, embellecer tu piel…
  • Los mejores ingredientes y sus puntos fuertes para mantener la línea y la salud: frutas, verduras, hierbas aromáticas.
  • 100 sabrosas recetas de temporada, con sus beneficios saludables: antioxidante, diurética, adelgazante, revitalizadora.
  • Programa detox con menús completos.
  • Cuáles son las frutas y verduras de temporada para aprovechar al máximo su poder terapeútico y desintoxicante.

LibrosEnRed-Libros digitales

De Interés




Time for fashion
A place to go
Sinestesia Gastronomica
Tartas Fondant Mariceli

Webs amigas




Suscribete por RSS  Siguenos en Google+

La dieta del optimismo

¿Cuántas veces te has sentido triste en el último mes? ¿Y en la última semana? ¿Has recurrido al chocolate como si este dulce fuera tu tabla de salvación? O bien… ¿Has hecho dieta unas semanas y durante días has mostrado un mal humor de perros? No es mera casualidad, no. Tanto lo que comemos como lo que dejamos de comer tiene una conexión directa con nuestro estado de ánimo.

Ya conoces ese dicho, hay gente que ve siempre la botella medio llena y otros en cambio la ven medio vacía. Es un hecho. Hay personas que siempre parecen vitales y optimistas y otros que son el rigor de las desdichas, siempre tristes y apagados, se hunden ante la menor dificultad. Lo cual no significa que para las primeras la vida sea un camino de rosas, sino que su actitud es de superación; mientras que, por el contrario, en los segundos es de decaimiento general, desánimo e incluso depresión.

Si solo fuese una cuestión de carácter, no tendríamos nada, pero nada que hacer. Por fortuna, no es así. Los alimentos que comemos nos afectan de forma clara a nuestro estado de ánimo, y eso es algo comprobado científicamente. Sería acertado afirmar que los optimistas posiblemente estén realizando una alimentación correcta, equilibrada y saludable, mientras que los que lo ven siempre todo negro tal vez tengan graves carencias alimenticias.

Hambre y mal humor

Nuestro refranero es muy sabio, como cuando nos dice “las penas con pan son menos” , al que podemos buscar una base rigurosamente científica. Incluso de forma inconsciente todos sabemos que el estómago vacío provoca ansiedad y que un buen atracón, es el remedio fácil que emplean muchas mujeres, y muchos hombres también, cuando por ejemplo atraviesan problemas sentimentales. El estado anímico tiene mucho que ver con el tipo de alimentos que se eligen, dado que éstos producen distintos efectos sobre el azúcar en sangre.
  • El ánimo decae cuando la concentración de azúcar desciende.
  • La moral crece o sube por los cielos cuando la concentración es alta.

A través de distintos estudios e investigaciones se ha podido constatar que alimentos muy ricos en carbohidratos, como son los dulces y el chocolate, son estupendos para alegrar el espíritu, aplacar los nervios y aumentar la somnolencia. El motivo se debe a que cuando ingerimos alimentos ricos en hidratos de carbono y pobres en proteínas, la insulina que se desprende de ellos hace que aumente la presencia en el encéfalo de un neuro transmisor calmante llamado serotonina. Dulces y chocolates de todo tipo estarían dentro de lo que podríamos llamar alimentación “reconfortante”. De forma ocasional, y sabiendo el efecto que producen en nuestro organismo, podríamos echar mano de ellos con moderación para no caer en otro problema: el sobrepeso.

¡Arriba ese ánimo!

Nuestra alimentación afecta a nuestro estado de ánimo. Veamos cómo:
  • Estados depresivos: pueden estar causados por una carencia de hierro. Las fuentes principales de este mineral son : hígado, morcilla, riñones, caza (pichón, venado, perdiz, jabalí…), berberechos, mejillones, pescado azul (en especial la sardina), albaricoques secos, ciruelas pasas, verduras de hoja ancha, legumbre y tofu.

  • Altibajos: si entre las comidas principales pasan demasiadas horas se producen bajones o cambios bruscos de humor. En ese caso, lo que debemos hacer es estabilizar la concentración de azúcar en la sangre: en lugar de hacer sólo 3 comidas copiosas es mucho mejor repartir los alimentos en cinco o seis ingestas, más ligeras que las anteriores. Lo ideal es tomar un piscolabis a media mañana y otro a media tarde.

  • Decaimiento y cansancio: posiblemente se deban a la escasez de fibra soluble en la dieta. Es aconsejable consumir carbohidratos sin refinar, en especial legumbres, frutas y verduras. Dentro de las frutas, el plátano nos obsequia con serotonina y es una forma mucho más sana y ligera de levantar el ánimo que recurrir a la repostería, a los pasteles y dulces con exceso de azúcar, que además son ricos en colesterol (en especial los industriales).

  • Tensión y nervios: las situaciones críticas pueden afectar a la absorción de nutrientes, por tanto en estos periodos conviene incrementar la ingesta de hígado, verduras, marisco, pescado azul y germen de trigo.

La despensa del buen humor: Vitaminas y minerales que nos suben el ánimo

El estrés, el cansancio influyen también en nuestro estado de ánimo… Para sentirnos como nuevos en nuestra dieta no pueden faltarnos vitaminas y minerales imprescindibles. Veamos cuales:

Vitamina B1: considerada antidepresiva. Se la conoce también como Tiamina y la encontramos en legumbres, soja, cereales, frutos secos, yema de huevo, leche y patatas. Interviene en la transmisión del flujo nervioso y ayuda a ser más vitalistas.

Vitamina B6: otra buena aliada del buen humor. También llamada Piridoxina, su principal fuente son los pescados, la carne, verduras, garbanzos, lentejas, levadura de cerveza, germen de trigo, avena, hígado y plátanos. Actúa junto a la vitamina B1 formando un frente común de superación frente al estrés. Su déficit puede causarnos ansiedad y tensión nerviosa. Ayuda a aliviar la irritación y tristeza que muchas mujeres sienten antes de la menstruación (en el síndrome premenstrual). Participa en el metabolismo del estrógeno en el hígado, por ese motivo ejerce un efecto indirecto sobre el estado de ánimo.

Vitamina B12: evita los cambios de ánimo. Sus fuentes son en su mayoría de origen animal, por lo que los vegetarianos pueden sufrir su deficiencia y necesitar tomar leche de soja, extracto de levadura y cereales enriquecidos con esta vitamina. La encontramos en carnes, pescados (atún, arenque, sardinas…), leche y quesos.

Magnesio: esencial para el buen funcionamiento de casi un centenar de enzimas, dos de esta (la cocarboxilasa y la coenzima A) colaboran en la obtención de la energía de los alimentos. Este mineral también es esencial en el desarrollo de los huesos, la regulación de la tensión sanguínea y la actividad cerebral. Su fuente esencial son los cereales integrales, nueces, aguacates, legumbres y verduras de hoja verde, como por ejemplo la acelga o la espinaca. Los desequilibrios emocionales, la ansiedad y los nervios favorecen su déficit, lo que también se traduce en una falta de energía.

Cinc: esencial para mantener en buen estado el sistema inmunológico, para tener un crecimiento normal y una correcta formación de tejidos. Lo encontramos en las ostras y mariscos en general, en la carne magra, pipas de calabaza, leche, queso curado, yogur, frutos secos, pipas de girasol, alubias y pan integral. Investigaciones recientes han demostrado sus efectos frente a los resfriados.

Tómatelo a risa

Además el buen humor ejerce un poder terapéutico sobre las personas que lo poseen y podríamos incluso aventurarnos a decir que alarga la vida: 10 minutos de risa diaria equivalen a 2 horas de sueño reparador y es el mejor antídoto frente a la depresión. La persona que es optimista tiene confianza en sí misma, sabe afrontar mejor las dificultades, busca el lado positivo de las cosas y, siempre que puede, ríe abiertamente. Pese a que hay personas inmunes a la risa, que casi nunca ríen o sonríen, también podemos hablar de mal humor transitorio. ¿Cuántas veces has pensado en que tu jefe tiene un mal humor de perros? ¿Cuántas veces te has levantado de buen humor y un suceso determinado lo ha cambiado? La explicación es simple: nuestra personalidad no es una estructura cerrada a cal y canto. Somos muy permeables.

Refuerza el sistema inmune

El humor tiene una relación directa con la salud física y mental. En concreto, refuerza el sistema inmunológico que es el que planta batalla frente a cualquier virus o bacteria que ataque a nuestro organismo. Cuando el ánimo está bajo el sistema inmunitario pierde efectividad y al contrario, un mejor humor favorece su buen funcionamiento. En enfermedades tan temidas como el cáncer, está comprobado que la forma de enfrentarse a él, el optimismo o las ganas de luchar, son elementos fundamentales para una mejor evolución.

Cuando reímos nuestro organismo activa la producción de endorfinas, hormonas que actúan como estimulantes naturales. La risa permite también una mayor oxigenación y los espasmos que provoca favorecen que el aparato digestivo se mueva, aumente la producción de jugos gástricos y saliva que facilitan la digestión. Por lo tanto, hay que aprovechar todas las ocasiones que nos da la vida para sonreír o reír a carcajada limpia. De hecho la risoterapia es una técnica que se está empleando con enorme éxito en muchos países.

Dieta básica del buen humor

Desayuno Olvida el café bebido sin más, para salir pitando a trabajar. Para empezar el día con buen pié, debes incluir en tu desayuno:
  • 1 taza de leche descremada o un derivado lácteo como el yogur, rico en calcio y que ayuda a regular el sistema nervioso.
  • 1 zumo de naranja natural, fuente de vitamina C, que refuerza las defensas y además actúa como estimulante mental.
  • Cereales que nos aportan fibra y energía.

Media mañana Es básico tomar algo para evitar bajones de ánimo y de rendimiento. Un buen tentempié y muy saludable es:

  • queso fresco, yogur descremado o una pieza de fruta (manzana, pera, naranja…).

Comida y cena Debemos incluir proteínas, en poca cantidad (100 gr son suficientes) y verduras e hidratos de carbono, que son nuestro mejor combustible:

  • ensaladas de temporada, carbohidratos (pasta, arroz, patatas…), 100 gr de carne o pescado preparados con las técnicas menos calóricas (al vapor, a la plancha, cocidos….

Debemos rechazar las grasas y guarniciones más calóricas.

Media tarde

  • Igual que a media mañana.

Hipoglucemia: qué es cómo actúa

Traducido del griego el término significa “disminución del azúcar en sangre” y sus síntomas más evidentes son dolor de cabeza, falta de energía, hambre, mareo, confusión e irritabilidad. La principal causa de este padecimiento es realizar una mala alimentación o desordenada. Como hemos visto la principal fuente de alimentación para nuestro organismo es la glucosa, que obtenemos durante la digestión de los alimentos. Después la insulina y otras hormonas se encargan de mantener la concentración de glucosa necesaria para tener vitalidad y que el cerebro funcione. A veces el cerebro no puede regular estos niveles de glucosa y cuando se elevan se produce hiperglucemia y si por el contrario disminuyen demasiado, hipoglucemia.

Se ha comprobado que los que sufren hipoglucemia normalmente tienen un trabajo estresante o un medio ambiente agobiante, por lo que se cree que los hábitos de vida sanos son muy importantes. Las emociones, la depresión, la angustia… también afectan al metabolismo de las glándulas endocrinas, suprarrenales y tiroideas.

El perfil tipo de la persona que padece hipoglucemia es alguien que no desayuna o bebe un simple café y que a media mañana, cuando el hambre acecha, toma un bollo con otro café. Después durante el resto del día sigue haciendo una dieta desequilibrada deficitaria en nutrientes básicos. La hipoglucemia la padecen con mayor frecuencia los diabéticos, pero también se manifiesta en los enfermos de hígado, los que acaban de hacer un ejercicio físico intenso o, como veíamos antes, las personas que viven muy estresadas.

Cómo vencerla

  • Debemos eliminar los carbohidratos refinados (pasteles, bollería industrial…) que proporcionan energía al instante, pero que se escapa rápido.
  • No olvidar incluir en la dieta carbohidratos complejos ricos en fibra, porque son de absorción lenta y su energía dura mucho más: legumbres, pastas, cereales integrales, patatas, así como frutas y verduras frescas.
  • Procurar comer despacio y tomarnos el tiempo necesario, para tener una buena digestión y así evitar una crisis de hipoglucemia.
  • Tomar un desayuno suficiente para no sufrir un bajón a media mañana. Si aún así, llegado el momento sentimos hambre debemos optar por un tentempié sano: una manzana, un lácteo descremando…
  • Entre comida y comida no pueden pasar muchas horas. Lo importante es suprimir los grandes atracones y repartir las calorías totales diarias entre 5 o 6 comidas. De ese modo evitamos que los niveles de azúcar en sangre bajen más de la cuenta. Lo más recomendable es tomar algo a media mañana y a media tarde, incluso, si es necesario, un vaso de leche o un yogur antes de acostarse.
  • Evitar el alcohol, que es muy energético pero provoca fluctuaciones importantes en el nivel de azúcar en sangre. Si se toman bebidas alcohólicas se estimula la producción de insulina, que puede conducir a la hipoglucemia.
  • Disminuir al máximo o suprimir el consumo de café, dado que la cafeína estimula el sistema nervioso central y entre los efectos secundarios favorece la hipoglucemia.
  • Decir no al tabaco, ya que si fumamos corremos el riesgo de sufrir un descenso de glucosa en sangre.
  • Si se padece de forma reiterada hipoglucemia antes de las comidas, debemos adelantar las horas de las mismas, si es posible.

Otros buenos aliados

  • Tomar el sol: los sicólogos recomiendan la exposición al sol y al aire libre para vencer los bajones emocionales y recuperar la alegría de vivir. Como respuesta a la luz solar la piel produce vitamina D, que es básica para la asimilación del calcio en los huesos. Esta vitamina aparece de forma natural en el pescado, huevos e hígado de pollo.
  • Hacer algo de ejercicio: de ese modo se consigue liberar endorfinas, sustancias químicas del cerebro que contribuyen a hacernos sentir más felices. Conviene empezar a hacer ejercicio de forma moderada y ser constantes. Simplemente caminar media hora o una hora diaria, si no se tiene gran afición a los deportes, es excelente para el estado de ánimo.

Así evitamos la depresión

A menudo los desequilibrios síquicos van acompañados de desórdenes alimenticios. En concreto, la depresión como tal puede ir acompañada de pérdida de apetito, aunque otras personas coman compulsivamente, lo cual hace que aumente el sobrepeso y descienda su autoestima. En uno y otro caso esos desequilibrios nutritivos inciden directamente sobre la depresión. Cuando se trata de pérdida de apetito en general, se produce una carencia de vitaminas del grupo B, de vitamina C y de minerales esenciales (calcio, hierro, magnesio, cinc…) esta situación es todavía mucho más grave en las personas que sufren anorexia.

Si se padece depresión hay que reducir el consumo de alcohol y de cafeína; procurar tomar menos té, café y bebidas con cola. Si se están tomando fármacos antidepresivos se deben descartar las carnes procesadas (embutidos) y preparados enlatados.

Conviene evitar los quesos muy curados. En cuanto a bebidas, descartar cerveza, vino tinto y licores. Para salir victoriosos frente a esta enfermedad en la dieta no pueden faltar:

  • Frutas y verduras frescas. Sobre todo espárragos, brécol, col, melón y naranjas.
  • Alimentos ricos en fibra: como legumbres y cereales integrales.
  • Proteínas de origen animal. Carnes magras, aves, vísceras, pescado, mariscos y huevos.

Hipérico, la planta del optimismo

Según las estadísticas el 20 por ciento de la población (en especial con predominio de mujeres) se ve afectado por la depresión. En este padecimiento influyen factores diversos de origen psicosocial (quedarse en paro, fallecimiento de algún familiar, ruptura sentimental…) y de origen fisiológico. Estos últimos son determinantes, ya que se ha comprobado que las personas que padecen trastornos depresivos, presentan déficit en la neurotransmisión química entre las neuronas. Incluido en este proceso fisiológico existe un neurotransmisor implicado, la serotonina, que participa en todos los procesos emocionales y que el propio organismo produce, reabsorbe y elimina.

Si se sufren estados de decaimiento, astenia, pérdida de interés, cansancio y alteraciones del sueño podemos recurrir al hipérico, una planta que ha demostrado su capacidad antidepresiva desde el siglo XIX. Es más, en concreto, en Alemania se han llegado a prescribir millones de preparados a base de Hypericum Perforatum o Hierba de San Juan, que se ha convertido en este país en un tratamiento cada vez más apreciado frente a la depresión leve o moderada.

Esta planta, pertenece a la familia de las Clusiáceas, es de hoja perenne, muy ramificada y sus hojas están perforadas con pequeñas manchas translúcidas que han inspirado el nombre de la especie. Entre los principios activos responsables de su acción, destacan los flavonoides y la hipericina. Su extracto tiene una acción inhibidora sobre el receptor de la serotonina y sobre la recaptación de este neurotransmisor. Hoy es posible Arkocápsulas Hipérico, de Arkochim, de eficacia similar a los antidepresivos químicos, pero sin efectos secundarios. Además, ayudan a dormir mejor y provocan una mejoría de las funciones cognitivas. De venta en farmacias y parafarmacias.

Un libro perfecto... Para ser más feliz:

Comentarios de los visitantes